lunes, 4 de abril de 2011

The Metropolitan Museum







Me gusta mucho el arte, pero no me gustan los museos grandes. No puedo disfrutar del arte ni con prisa ni rodeada de mucha gente. He estado varias veces en París y nunca he entrado en el Louvre. Si Mona Lisa  estuviera colgada en la pared de un bar iría a devolverle la sonrisa a menudo y a la Venus de Miló le daría la mano en la esquina de cualquier café.  Querer ver un museo como el Museo Metropolitano de Nueva York en un solo día equivale a ir a un restaurante y querer comerse todos los platos del menú. Situado en la Quinta Avenida en Central Park, el estilo Beaux Art del edificio brilla por si mismo.

La colección permanente del Metropolitano me la he ido viendo poco a poco a lo largo de 18 años. Voy un día, veo dos o tres obras y me voy. Para los visitantes recomiendo las colecciones itinerantes que se pueden digerir con más facilidad. Ayer yo fui a ver la que estará hasta el 10 de abril titulada Stieglitz Steichen Strand. Me gustaron especialmente las fotografías de Steichen. Está claro que como cualquier otro fotógrafo él amaba lo que miraba y la personalidad enigmática de Greta Garbo fue uno de sus grandes amores. Kenneth Tynan dijo que “lo que uno ve en otras mujeres borracho, Steichen lo ve en Garbo sobrio.”

Recomiendo el Café Sabarsky que está a la vuelta de la esquina del museo. Un pequeño toque de Viena en Manhattan.  El café es excelente y para acompañarlo recomiendo el strudel con confitura de albaricoque que no es muy dulce y tiene un sabor tan concentrado y agrio que contrasta perfectamente con una masa ligera y azucarada. El goulash húngaro reconforta a cualquiera, perfecto en esos días frios neoyorkinos. Para los fanáticos de las salchichas, la oferta es inmensa.

La mayoría de la gente visita el Café Sabarsky despues de haber ido al museo, pero apunten en sus agendas de viaje que los jueves es noche de cabaret. Incluso si no estamos escuchando a alguien cantar en alemán, los neoyorkinos podemos escapar momentaneamente de la realidad de Nueva york rodeados de madera de caoba y mesas de marmól.

Hoy les dejo con esta canción

2 comentarios:

  1. fruslerías ... donde esté una hamburguesa del irrintzi

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