viernes, 13 de mayo de 2011

Kirmen Uribe





Tengo dos formas de elegir un libro. Leo cualquier cosa que me recomiende mi amigo Félix Díez y leo la primera frase de una obra. Las primeras palabras de un autor determinan no sólo cómo voy a leer la novela sino si la voy a leer o no. Hay comienzos de novelas que son como anzuelos:

"Fue Napoleón quien tenía tal pasión por el pollo que tenía a sus chefs trabajando día y noche". La pasión. Jeanette Winterson.

"Encontré el portátil, un Powerbook 150, en una parada de autobuses de la Gran Vía de Bilbao, a altas horas de la madrugada, durante la Semana Grande". Payasos en la lavadora. Alex de la Iglesia.

"El mis años mozos y vulnerables mi padre me dio un consejo que desde entonces no ha dejado de darme vueltas en la cabeza". El Gran Gatsby. F. Scott Fitzgeral.

"A galope tendido de mi caballo, cabalgaba entre los ventiladores." El sabotaje amoroso. Amélie Nothomb.

El comienzo de la novela "Bilbao-New York-Bilbao" de Kirmen Uribe me parece una buena invitación: "Los peces y los árboles se parecen."

Es un libro lleno de historias sobre el mar y Uribe está dentro de todas ellas. En la novela Uribe menciona un lugar muy interesante de Manhattan. En la calle 71 hay un pequeño museo con mucho encanto. Así habla Uribe de este museo en su novela:

"En Nueva York me gusta un pequeño museo. No es tan conocido como el MOMA o el Metropolitan pero de verdad que merece la pena ir. Es un museo hechoa escala humana. De hecho, es una casa. Está situado en un lateral de Central Park. En el se muestra la colección de arte del industrial Henry Clay Frick.

     Por todas partes se pueden ver obras de autores conocidos, Goya, Vermeer, Turner, Monet y otros. El museo era una vivienda y los cuadros están distribuidos por las habitaciones. En el salón está el cuadro de Giovanni Bellini titulado San Francisco en el desierto. Pintado en 1480, describe el día que San Francisco vio la luz. El mismo santo que entendía el idioma de los pájaros. El padre san Francisco está mirando al cielo, y  asu lado tiene un burro y un rebaño de ovejas que no se enteran de nada.

     Pero el detalle más curioso de la obra es el trozo de papel situado en una esquina. El viento ha llevado el papel desde la casa del santo hasta la parte izquierda del cuadro. En el papel pone "Giovanni Bellini". En el cuadro aparece el nombre del propio artista."

A mí también me gusta este museo. Es sereno e íntimo. El otro día pasé por él y no tenía tiempo para entrar, pero me paré por un momento para ver los tres magnolios del  jardín. Vistos desde la Quinta Avenida o desde los ventanales del gran salón parecen un cuadro impresionista. Si estáis en Manhattan, os recomiendo una visita a la Frick Collection.

Por cierto, la foto me la mandó Kirmen Uribe hace unas semanas. Eskerrik asko! Hoy la música es para ti, Kirmen.

2 comentarios:

  1. Kirmen Uribe, lagun bat, New Yorken herri txiki eta zahar honi buruz abestu zuena.

    Kirmen Uribe, a friend who sang about this tiny and old country in New York city

    http://www.youtube.com/watch?v=Bwb59038wAw&feature=share

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  2. Fryck, el hombre que se enriqueció vendiendo acero a sangre y fuego y luego se desinteresó por todo y se dedico a su colección de arte.
    Y los que se enriquecen ahora ¿en que gastan su dinero?
    http://www.elpais.com/articulo/portada/amor/Arte/Dinero/elpepusoceps/20101114elpepspor_6/Tes

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