miércoles, 13 de junio de 2012

Miles Davis




Sus manos eran más rápidas que su sombra. Le brillaba la piel como a la hoja de una gardenia. Mi mejor amigo me regaló una biografía sobre Miles Davis para mi cumpleaños y allí entre las hojas de ese libro le conocí. Uno de los mejores regalos que me han hecho. Poco despues le vería en directo frente al mar de Rhode Island en el consagrado festival de jazz de Newport.

Yo no soy nada, pero que nada inteligente, pero tengo muy buena memoria. Aquel concierto lo recuerdo muy bien. Mi primer concierto de jazz. Verano de 1990. Miles había corrido muchísimas millas y se le notaba yo muy pocas y también se me notaba.

Miles Davis era adicto a muchas cosas, sobre todo a la música. La música era vida, su única vida y consideraba que en ambas "todo era cuestión de estilo." Y estilo le sobraba. Vivió arrastrado por una fuerza creativa y por un ímpetu de conocerse y así aprender y mejorar inigualables.

Miles Davis me ha acompañado en muchos momentos de mi vida, durante mis primeros años en Nueva York su "Kind of Blue" me salvó en días en los que me sentía así.

Si queréis conocer a Miles Davis y saber lo que sabe mi amigo Chema sobre "Kind of Blue" podéis echar un vistazo a ésto, una mezcla perfecta de inteligencia y memoria.

1 comentario:

  1. mila esker sister, a ver si consigo que me salve a mi, estos días no es que sea "a kind of blue" es que es very very very blue.

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